Viendo lo comentarios de Twitter después de la derrota de Guatemala frente a El Salvador en la Copa de Oro, Alejandro Balsells preguntaba: “¿Qué hacer con el fut?”

Y de manera sencilla, y sin pensar yo le contestaba, “Lo que hay que hacer con el país, ¡empezar de cero!”.
Me quede pensando despacio la respuesta y las miles de preguntas y frustraciones que los guatemaltecos tenemos viviendo en una constante y diaria crisis. Por eso creo que debemos regresar al punto cero de nuestros problemas y combatirlos como que si fueran nuevos, eso quiere decir, innovando juntos, pero juntos en comunidad.
“Debemos iniciar una reformulación de lo que queremos ser.”
Como este es un criterio personal y es algo que podemos debatir, yo creo que los guatemaltecos tenemos graves problemas de cultura y de origen.
Y para empezar a resolver nuestros problemas, el primer paso sería aceptar que culturalmente somos vulnerables porque la mayoría de nuestros ancestros fueron educados para la aceptación, incluso para la aceptación de la culpa sin tenerla, y eso nos lo han trasladado de casa en casa y de escuela en escuela. Y por lo mismo. debemos iniciar una reformulación de lo que queremos ser para, de este modo, aprender a entender lo que tenemos, porque hoy nuestra cotidianidad nos absorbe.
“Veamos todo como si fuera el inicio de la creación de Guatemala.”
Veamos esto de otra forma, quizá de manera hipotética, pero intentemos verlo de otra forma. Veamos todo como si fuera el inicio de la creación de Guatemala. En pleno siglo XXI, la posición geo-estratégica del país pasa desapercibida, no la vemos. Esta posición nos ubica con ventajas competitivas amplias frente al resto de la región y del continente, ya que contamos con dos salidas al mar. Solo eso nos hace interesantes para cualquier país de los que llamamos “potencias”.

Sigamos descubriendo que somos el país número uno en producción de agua, recurso natural que algunos analistas lo colocan como el detonante de una posible tercera guerra mundial, y a nosotros nos sobra.
Veamos que somos un país repleto de recursos naturales con los que podríamos satisfacer nuestras propias necesidades y las de alguna buena parte del planeta. Veamos que nuestras tierras están hechas para producir alimentos para el mundo. Veamos que nuestro origen es milenario, esencial y productivo. Veamos en conclusión y con certeza, que somos un país hecho para el éxito.
“Debemos vernos como seres humanos hacia adentro y hacer una valoración de lo que queremos ser.”
Para hacerlo realidad y superar nuestros miedos personales, debemos vernos como seres humanos hacia adentro y hacer una valoración de lo que queremos ser, de la forma en cómo queremos desarrollarnos y entender que, si no estoy de acuerdo con “el sistema,” pues me preparo para ingresar a él y cambiarlo porque, si no estoy de acuerdo con quien me dirige en la empresa, pues a trabajar intensamente para convertirme en su competencia. Pero si no estoy de acuerdo solo por no estarlo, sin duda me está afectando la cultura con la que fui formado, algo que también se puede corregir, pero primero, hay que entenderlo.
“Errar es de humanos y corregir es de sabios.”
Hay un dicho que dice: “No hay bolo que se coma su propia kk”. Para convertir esta frase en verdad, todos sabemos de lo que adolecemos, pero no lo enfrentamos porque en realidad lo que tenemos es el miedo a cambiar para ser mejores.
En esta columna de opinión vamos a ver cómo cada problema lo resolveremos empezando de cero, no importa que tengamos que retroceder en el tiempo, porque errar es de humanos y corregir de sabios. Un valor adicional y primario.
Lo más grande que tenemos en Guatemala, somos nosotros, la gente que habitamos esta tierra bendita.