La comunicación de gobierno es un reto

Desde mi punto de vista, los gobiernos debieran ocupar mucho de su tiempo en comunicar de manera accesible y entendible porque, lo que decide cada presidente, tiene un impacto alto por el efecto que genera en los grupos de poder pero, principalmente, en la colectividad. Y esto lo digo porque, en Guatemala hemos tenido presidentes que se ponen al frente de todo, por lo mismo dicen de todo y se equivocan en todo.

Después de mi paso fugaz por Noti 7, tuve la dicha de trabajar para Claudia Arenas en la Secretaría de Comunicación Social de la Presidencia del gobierno del Presidente Vinicio Cerezo, un momento en el que estaba moldeando mi vida y encontrando la vocación soñada.

La vocación no es mÔs que hacer lo que nos gusta y nos paguen por eso. Era exactamente eso lo que estaba viviendo. En Noti 7 ganaba Q300.00 por el turno de 17:00 a 23:00 horas y en esta nueva oportunidad trabajaba de 16:30 a 21:00 horas y me pagaban Q925.00 que, sumado a lo que ganaba en el banco en el que trabajaba desde las 8:30 horas, se convertía en un ingreso digno que me permitía cumplir con las obligaciones de mi casa y respirar.

El proyecto de comunicación del ex presidente Cerezo tenía a la cabeza a Claudia Arenas Bianchi en la parte estratégica y pública, y en la parte operativa se llevaba a cabo un programa diario de televisión de 11 minutos de duración por día, que salía en toda la televisión abierta y que era producido y dirigido por Francisco Cuevas.

ā€œLidiar y dirigir a conductores, camarógrafos y editores.ā€

Para producir diariamente un programa de esta magnitud se necesitaba de mucho personal técnico entre camarógrafos, asistentes, editores, escritores, analistas, conductores y, desde luego, presupuesto porque me integré en un equipo de, mÔs o menos, 50 personas en donde se competía por nota elaborada y estaba segmentado para informar de manera constante sobre cada actividad que desarrollaba cada ministerio.

La posición asignada en ese momento fue como Jefe de piso, eso quiere decir, lidiar y dirigir a conductores, camarógrafos y editores.

No tenía experiencia en eso y Paco Cuevas se tomó dos días para inducirme, a partir de ahí, a luchar contra y a favor de la corriente, usar el sentido común y la capacidad de relacionarse.

No fue fÔcil, los conductores de televisión en el mundo son personas que Dios dotó de sangre fría para soportar la carga emotiva del error, aparte de tener condiciones físicas y de comunicación que, sin duda, usan para tener privilegios.

ā€œSiempre he encontrado en todo lo que hago a un Ć”ngel protector.ā€

Las conductoras eran encabezadas por Diana Mishann, y le acompaƱaban Christa Wellman y Maritza Urizar.

ĀæQuĆ© fue lo primero que hice? Hablar con el Jefe de edición a quien todo el personal identificaba como “Pan de MaĆ­z” y me dijo: ā€œel control de calidad es mi responsabilidad, la tuya es que estas chavas lo hagan bien, no tengas pena yo te cubro con lo tĆ©cnicoā€. Fito, su asistente, fue mucho mĆ”s allĆ”: ā€œno te vayas a pelear con ellas porque, al final, te ponen el dedo y estĆ”s fueraā€.

Pero siempre he encontrado en todo lo que hago a un Ć”ngel protector, y apareció Edwin Quezada, ā€œel pulgaā€, quien se tomó el tiempo para explicarme cómo era la relación real. Edwin era el camarógrafo principal del Presidente Cerezo, viajaba con Ć©l, y doƱa Claudia me dijo: ā€œal presi y a doƱa Claudia no les gusta la forma como las conductoras impostan y transmiten la información, ocĆŗpate primero en que cada conductora tenga su estilo y que, lo que digan frente a la cĆ”mara, sea creĆ­bleā€.

El primer encontronazo en la grabación fue con quien debĆ­a ser, Diana Mishann, la conductora que ponĆ­a la temperatura en los equipos de producción y, por supuesto, operaba con todo el carĆ”cter que debĆ­a para dar los resultados que sus jefes le pedĆ­an. Ese dĆ­a pronunció de manera incorrecta una palabra y le pedĆ­ que repitiera, se bajó del set de la molestia, y asĆ­ fue una semana consecutiva, hasta que por fin me habló y me dijo: ā€œSr. PeƱa usted tiene algo en contra mĆ­aā€, y le contestĆ© con humildad, ā€œsolo quiero que usted se vea bien, es todoā€.

ā€œEn la gente siempre hay una rendija de entendimiento en donde nos podemos poner de acuerdo.ā€

A partir de ahí hicimos equipo, Paco Cuevas estaba contento porque mejoramos la entrega en tiempos del programa a los canales de televisión, la gente ya no salía de trabajar a las 21:00 horas, salíamos a las 19:00 horas y, con mucho aplomo, fui entendiendo que los problemas los debes enfrentar, nunca esquivar porque, por difícil que sea, en la gente siempre hay una rendija de entendimiento en donde nos podemos poner de acuerdo.

Diana Mishann habló a los ocho meses con doña Claudia de los resultados, y me paró recomendando para una posición que no tenía ni pies ni cabeza. Me mandaron al IGSS como jefe del departamento de Relaciones públicas, y eso es otra historia.

Gracias a todos y cada uno de mis compañeros en la Secretaría de Comunicación Social de la Presidencia del periodo 1985-1990, gracias Pulga, Fito, Pan de Maíz, Paco, Kalula, Maritza, Aníbal, Chino y Diana. No sé cuÔntos he dejado sin nombrar pero, mi gratitud inmensa es porque, fue acÔ en donde arranca mi carrera. Por eso siempre digo que, mujeres como Claudia Arenas, son instituciones que siembran y ayudan en silencio.

Imagen principal: Adobe Stock

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